{"id":99,"date":"2025-08-06T16:33:20","date_gmt":"2025-08-06T19:33:20","guid":{"rendered":"https:\/\/elguardiannoticias.com\/?p=99"},"modified":"2025-08-06T16:33:21","modified_gmt":"2025-08-06T19:33:21","slug":"critica-filosofica-contra-la-mitificacion-bolivariana-una-critica-necesaria-al-revisionismo-indigenista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elguardiannoticias.com\/index.php\/critica-filosofica-contra-la-mitificacion-bolivariana-una-critica-necesaria-al-revisionismo-indigenista\/opinion\/","title":{"rendered":"CR\u00cdTICA FILOS\u00d3FICA Contra la mitificaci\u00f3n bolivariana: Una cr\u00edtica necesaria al revisionismo indigenista"},"content":{"rendered":"\n<p> <strong>Ricardo Milla Toro<br>Director de Diario UNO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace poco le\u00ed un texto sobre el cambio de denominaci\u00f3n de la plaza frente al Congreso de la Rep\u00fablica*. Dicho texto constituye \u2013a mi juicio\u2013 un ejemplo paradigm\u00e1tico de las distorsiones ideol\u00f3gicas que han infectado el discurso pol\u00edtico hispanoamericano contempor\u00e1neo. Su diatriba revela no solo una comprensi\u00f3n superficial de los procesos hist\u00f3ricos, sino una peligrosa tendencia a la mitificaci\u00f3n de figuras que, como Sim\u00f3n Bol\u00edvar, merecen un an\u00e1lisis m\u00e1s riguroso y menos condescendiente.<\/p>\n\n\n\n<p>La glorificaci\u00f3n acr\u00edtica de Bol\u00edvar que permea el referido texto exige una revisi\u00f3n sustancial. El llamado \u00abLibertador\u00bb no fue el h\u00e9roe inmaculado que presenta la hagiograf\u00eda bolivariana, sino un personaje complejo cuya actuaci\u00f3n en el Per\u00fa result\u00f3 profundamente problem\u00e1tica para la construcci\u00f3n nacional. Bol\u00edvar lleg\u00f3 al territorio peruano como un conquistador m\u00e1s, imponiendo su voluntad pol\u00edtica mediante la fuerza y desarticulando los procesos locales de emancipaci\u00f3n que ya se hab\u00edan iniciado. Su proyecto pol\u00edtico, fundamentalmente centralista y autoritario, contrastaba radicalmente con las tradiciones auton\u00f3micas que hab\u00edan caracterizado la administraci\u00f3n virreinal.<\/p>\n\n\n\n<p>La tesis del autor se asienta sobre la \u00ableyenda negra\u00bb antiespa\u00f1ola, lo cual revela una comprensi\u00f3n invertida de la realidad hist\u00f3rica. Los virreinatos americanos no constitu\u00edan \u00abcolonias\u00bb en el sentido moderno del t\u00e9rmino, sino reinos integrados en la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica con amplios grados de autonom\u00eda local. In extremis, bajo la dinast\u00eda de los borbones, los reinos integrantes de la Monarqu\u00eda Hispana empezaron a ser tratados a la inglesa: colonialmente \u2013propio del absolutismo franc\u00e9s. Empero, bajo la dinast\u00eda Habsburgo el sistema de gobierno espa\u00f1ol reconoc\u00eda y respetaba las autoridades ind\u00edgenas tradicionales, incorpor\u00e1ndolas al aparato administrativo virreinal. Esta estructura, producto de tres siglos de evoluci\u00f3n institucional, fue brutalmente desmantelada por los \u00ablibertadores\u00bb que impusieron rep\u00fablicas artificiales y excluyentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Bol\u00edvar, lejos de ser el defensor de los pueblos originarios que presenta Varese, fue quien institucionaliz\u00f3 su exclusi\u00f3n pol\u00edtica. Las constituciones bolivarianas establecieron requisitos de alfabetizaci\u00f3n y propiedad que marginaron sistem\u00e1ticamente a las mayor\u00edas ind\u00edgenas, mientras que el ordenamiento virreinal hab\u00eda garantizado su participaci\u00f3n en el gobierno local a trav\u00e9s de los cabildos y las autoridades \u00e9tnicas reconocidas.<\/p>\n\n\n\n<p>La fragmentaci\u00f3n territorial que sigui\u00f3 a la independencia no fue casualidad, sino consecuencia directa del proyecto pol\u00edtico bolivariano. Donde Espa\u00f1a hab\u00eda mantenido unidades administrativas coherentes y funcionales, Bol\u00edvar sembr\u00f3 la discordia creando rep\u00fablicas artificiales que han vivido en conflicto permanente. Su megaloman\u00eda personal destruy\u00f3 la Gran Colombia y su autoritarismo sent\u00f3 las bases del caudillismo militar que ha plagado la regi\u00f3n durante dos siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>El paralelismo que establece el indigenismo entre la \u00abultraderecha\u00bb contempor\u00e1nea y la oposici\u00f3n al bolivarianismo resulta particularmente perverso. La cr\u00edtica a Bol\u00edvar no es patrimonio ideol\u00f3gico de ning\u00fan sector pol\u00edtico, sino una necesidad hist\u00f3rica para comprender las ra\u00edces de nuestros problemas estructurales. Figuras como Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, quien propuso soluciones mon\u00e1rquicas constitucionales, demostraron mayor realismo pol\u00edtico y respeto por las tradiciones locales.<\/p>\n\n\n\n<p>La restauraci\u00f3n del nombre \u00abPlaza de la Constituci\u00f3n\u00bb ubicada en el frontis del Congreso de la Rep\u00fablica representa, en este contexto, no una capitulaci\u00f3n ante intereses for\u00e1neos, sino la recuperaci\u00f3n de una denominaci\u00f3n hist\u00f3rica que precedi\u00f3 a la imposici\u00f3n bolivariana. La plaza fue originalmente bautizada as\u00ed en 1822, y su renombramiento posterior como \u00abPlaza Bol\u00edvar\u00bb constituy\u00f3 una decisi\u00f3n pol\u00edtica que careci\u00f3 de legitimidad hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>La construcci\u00f3n de una identidad nacional peruana s\u00f3lida exige liberarse de los mitos importados y reconocer la continuidad hist\u00f3rica que une el presente con el pasado virreinal. Solo as\u00ed podremos superar las fracturas artificiales que nos leg\u00f3 el proyecto bolivariano y construir una naci\u00f3n verdaderamente inclusiva y cohesionada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Milla ToroDirector de Diario UNO Hace poco le\u00ed un texto sobre el cambio de denominaci\u00f3n de la plaza frente al Congreso de la Rep\u00fablica*. 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